La idea era hacer trascender hacia el público los sabores de nuestra infancia, respetando para ello las fuentes que son: la materia prima y la forma de elaborar. Humildemente, creemos haberlo logrado, como lo manifiesta la popularidad adquirida en tan poco tiempo y el acompañamiento y las reseñas en las redes. Ciertamente, no es sencillo no caer en la tentación de ceder al lucro, disminuyendo la calidad de esas materias primas. Por el contrario, siempre estamos en la búsqueda de la mejora continua, y esto es precisamente lo que nuestros clientes han sabido apreciar.
Partimos de la base de eliminar el glúten de nuestra elaboración, no tenemos nada en contra de él, pero tampoco lo necesitamos, entonces decidimos crear delicias que puedan ser consumidas por la gran mayoría de las personas, habida cuenta del incremento de personas que manifiestan distintos tipos de intolerancias o rechazo a esa proteína.